jueves, octubre 13, 2005

Mi vecino y yo... (parte II)

Pasaron varias semanas después de el primer encuentro en el que aquel muchacho recién llegado al barrio me introdujo en los placeres del roce y la carne... desde aquel día yo no hacía otra cosa que pensar en repetirlo, deseaba estar otra vez a solas con él, sentirlo frotándose contra mi, sentir su miembro duro y empalmado recorriendo mi coñito... pero ésta vez no quería conformarme sólo con eso... no, necesitaba ir más allá... ya lo había decidido y cuando tuviera la oportunidad, estaba dispuesta a abrirle mis piernas y dejarle entrar completamente...quién sino él podria ser el indicado para desvirgarme...

Por fin, después de esperar muchos días, el momento perfecto parecía haber llegado... mis padres habían comprado unos tickets para ver una obra de teatro en la noche de un viernes, yo salí a despedirlos a la puerta y mientras mi madre se subía al coche él se asomó por la ventana, nos miramos fijamente durante un rato y aunque el coche de mis padres ya se había perdido entre las calles, yo permanecía afuera, mirandole a través de la ventana y deseando que él captara el mensaje y se diera cuenta de que me había quedado completamente sola... No tuve que esperar mucho, pues a los pocos minutos lo veía saliendo por la puerta de su casa, cruzó la calle y se paró frente a mí... yo lo tomé por las manos y lo invité a pasar... cerré la puerta y me lo llevé escaleras arriba hacia mi habitación...

Se sentó en mi cama y yo me senté sobre su pene... sin pronunciar una palabra todavía, comencé a moverme de atrás hacia adelante suavemente... ya podía sentir cómo su polla empezaba a crecer... él no aguantó más, me echó a un lado y posándose sobre mi comenzó a quitarme la ropa... tumbada por completo en la cama, él se arrodilló por encima de mí, sacó su polla dura y erecta y apoyó su glande en mis labios... abrí la boca y la dejé entrar por completo, la agarré por la base y la chupé y chupé como si se tratase de la más dulce y rica de las golosinas... él sin soltarme el pelo con su otra mano libre acariciaba mis tetas al mismo tiempo que metía su pierna derecha entre las mías... se encargaba de que yo también disfrutara, y mucho... al cabo de un rato me hizo detener, "quieres ver cómo te coge un macho?" me preguntó... yo le abrí mis piernas de par en par y mientras chupaba mis duros pezones, apoyaba y frotaba su polla por todo mi coñito mojado... luego bajó y lamió mi clitoris, metía su lengua por mi vagina, me la meneaba dentro y yo no hacía otra cosa que gemir e intentar sin ningún éxito controlar los espasmos que él con sus movimientos me provocaba...

Yo estaba a 100 y lo necesitaba dentro mío... cuando le pedí que me la metiera sin ningún reparo, él no lo dudó ni un segundo y colocó su gloriosa polla en la entrada de mi coño, empujó un par de veces suavemente y al cabo de unos cuantos intentos me penetró con cierta violencia, desvirgándome al fin... Me tenía loca, su polla entraba y salía sin cesar, sus manos apretaban mis pechos, su lengua me recorría entera, estabamos a punto de alcanzar el cielo... tuve el segundo y mejor orgasmo de mi vida (eso era lo que creía en ese momento) en medio de gritos y escalofríos de auténtico placer...

Él casi sin poder contenerse, sacó su pene y se corrió afuera bañando con su leche todo mi recién estrenado coñito... se dejó caer a mi lado y me preguntó si me había gustado, yo obviamente respondí que sí y metiendo levemente su dedo en mi culo me dijo:"La próxima vez te prometo que será aún mejor"...

Se marchó dejándome medio adormecida en la cama, sobre las sábanas un poco manchadas con mi sangre, su semen resbalándose por mi coñito y el sabor de su pene todavía en mi boca... no sé en qué momento me dormí...